En el momento en que pensamos en snowboard, nuestra mente acostumbra viajar de forma automática a las montañas de Estados Unidos, los Alpes suizos o el frío de Escandinavia. Sin embargo, en este país la civilización del "ripado" ha crecido exponencialmente, y con ella, una industria local que no tiene nada que envidiar a los colosales de todo